Hablar de psicopedagogía es hablar de salud educativa
¿Por qué?
Porque como todo proceso humano, la educación es un fenómeno continuo, dinámico y complejo, donde interaccionan la enseñanza y el aprendizaje y, en esto, las personas se ven involucradas muchas horas de su vida y la salud, a su vez, no refiere a "la falta de enfermedad" sino que a un estado general de bienestar.
Si las variables de los procesos educativos se encuentran alterados por forma o fondo, no pueden atender de forma adecuada a las necesidades que, efectiva e inevitablemente, presentan las personas involucradas y, es entonces que podemos decir que "se enferma" un proceso educativo.
Estas necesidades, durante muchos años, cuando se entendía que las personas solamente aprendían en contextos escolares, eran atendidas informalmente, es decir, los actores involucrados "hacían todo lo posible" por "apoyar a que la necesidad desaparezca", cometiendo muchas faltas graves a los procesos educativos que dejaban a l@s aprendices con secuelas imborrables y, muchas veces, les llevaban a desertar de los procesos de educación formal, es decir, reconocida por la sociedad y, por tanto, certificada.
Estos "agentes educativos", lamentablemente, en esas épocas involucraban castigos físicos o verbales que estaban muy normalizados en las escuelas para algunas necesidades de leve visualización física (como la dislexia, TDAH, discalculia, DIL, TEL o cuadros depresivos) y que expresaban en frases como "la letra entra con sangre", "escribir con la mano izquierda es malo", "tu eres tont@ que no entiendes", entre otras
Integraban en muchos casos, también, estigmas socio-culturales en que se consideraba que las personas "valían menos", o sea, eran "minusválid@s" por tener necesidades más visibles, especialmente frente al aprendizaje y al desenvolvimiento en espacios comunes no adaptados ("es minusvalid@ por que anda en silla de ruedas, porque no puede caminar, porque no escucha, por que no ve...
Junto a un largo etcétera en estos ejemplos, ambas modalidades de atención eran manifestaciones de una educación, y hoy lo podemos entender así, alterada en su forma y su fondo. era una educación enferma.
En nuestra sociedad actual, afortunadamente, nos encontramos con la posibilidad de atender a estas necesidades de forma más específica, tanto en forma como en fondo, pudiendo atender a la enfermedad de forma incluso preventiva, es decir, evitando que aparezca... ¿Maravilloso, no crees?
La psicopedagogía es una instancia de atención de salud para los procesos educativos que apoya a cada involucrad@ de acuerdo a sus necesidades y, para ello, se ha especializado en las actualmente denominadas por las autoridades médicas del mundo como Dificultades o Trastornos Específicos del Aprendizaje.
La psicopedagogía, por tanto, es un agente de la salud educativa que, como todo profesional de salud, requiere:
Evaluar: para identificar de forma clara los tipos de necesidad, su profundidad, gravedad y características y para observar sus propias prácticas, en cada una d
e sus fases.
e sus fases.
Para esto se requiere dominio de mucho conocimiento teórico y práctico sobre salud mental, física y emocional; historia y fundamentos de las teorías del aprendizaje y del desarrollo humano, de las dinámicas socio-culturales y familiares; del currículo educativo local, nacional y mundial a nivel de matemáticas, lectura, escritura, artes, historia, tecnologías, química, física, lenguas y lenguajes; comunicación humana; instrumentos, indicadores, criterios y estrategias de evaluación especializados, entre muchos otros que llevarán a un profesional de la psicopedagogía a estudiar una muy exigente carrera profesional universitaria.
Atender: para dar respuesta adecuada a las necesidades identificadas, cada profesional de la psicopedagogía podrá dar atención directa o, como se le llama desde la especialidad, acompañando. Esto podrá hacerlo ejecutando, al menos, una de las estrategias propias de su hacer como son la planificación de un plan estratégico; gestión de recursos (humanos, de tiempo, materiales); ejecución de planificaciones (sesiones de atención psicopedagógica directa, denominadas de forma errónea por mucho tiempo como "intervención psicopedagógica" siempre sujetas a la observación y evaluación de Respuesta a la Intervención o RTI por sus siglas en ingles); supervisión y seguimiento de las acciones, roles, equipos y comunidades involucradas (por tanto, también puede ejercer un rol fiscalizador) y, por supuesto, comunicando, lo que va desde la sensibilización hasta la transparencia.
Para lograr esto, se requieren prácticas profesionales sistemáticas y adecuadas, que evidencien sus resultados y es la razón por la que en la formación profesional se integran desde el primer año, en forma gradual, supervisada y enfocada, con altos niveles de exigencia.
La psicopedagogía, dadas sus características, se integrará idealmente a equipos educativos multidisciplinarios con gran habilidad, ya que responderá a las necesidades de salud que necesitan atender (interna o externamente) de forma exitosa porque, nunca lo olvidemos: la psicopedagogía no compite. La psicopedagogía comparte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario